Programas 2º Semestre
Segundo Semestre:
Evangelismo
En esta clase trataremos los temas como “Liderazgo, Discípulo y Discipular”, como centrales para poder ejercer nuestra función dentro de lo que llamamos La Gran Comisión de Mateo 28:18-20; dicha Gran Comisión es la que nos manda a compartir las Buenas Nuevas de Salvación a través de Jesucristo a toda criatura sobre la faz de la tierra.
El Evangelismo es un mandato de Jesús a todo creyente, y trataremos de dar las bases para que se ejerza y cumpla el plan de Dios para esta generación.
Fundamentos de la Fe
Estudiamos espectos doctrinales, tales como: la Doctrina del Hombre, la Doctrina del Pecado, pero también las Doctrinas de la Redención, la Regeneración y la Justificación, bases para mejorar nuestra forma de pensar y sobre todo, nuestra Identidad como hijos de Dios.
Conoceremos términos como Santificación y Santidad, los cuales nos ayudan a responder algunas pregruntas como: ¿por qué no debo hacer esto?, o ¿Por qué no hay que hacer aquello?
Historia del Cristianismo
Esta clase es un análisis de la historia del cristianismo desde el siglo I hasta el siglo V:
Desde los tiempos de Jesucristo, pasando por la iglesia primitiva de Jerusalén y el primer concilio realizado entre la iglesia apostólica, la iglesia perseguida o la época de los mártires, la iglesia imperial o el gobierno de Constantino.
También conoceremos a algunos personajes dentro de la historia conocidos como los gigantes de la fe, quienes, sin su ejemplo, no podríamos testificar de que nuestra misma creencia siempre sale victoriosa y perdura en el tiempo.
Sanidad Interior
Basados en el concimiento de las Escrituras y en promesas del Señor, como la de Isaías 53:4 y 5 que declaran que Jesús vino a sanar todas las dolencias de la persona humana. “El fue menospreciado y aturdido por causa nuestra”, y es tiempo de sanar.
La Palabra de Dios es indispensable en un proceso de sanidad, ya sea física, emocional, espiritual y material, a lo largo de ella vemos los mejores ejemplos que podemos tomar para nosotros. Dios quiere nuestra salud integral para que vivamos a plenitud la “vida en abundancia”.